Categoría: Liderazgo y equipos

  • Ese aliado tan peligroso llamado EGO

    Ese aliado tan peligroso llamado EGO

    ⚠️ El ego puede ser un obstáculo en muchas situaciones, ya que a veces nos impide ver las perspectivas de los demás o nos lleva a actuar de manera egocéntrica.

    ✅ Sin embargo, en ciertas dosis, el ego también puede ser necesario para mantener la autoestima y la confianza.Aquí hay algunas razones por las cuales un ego desmedido puede ser perjudicial:

    1️⃣ Falta de empatía: Un ego inflado puede hacer que las personas sean menos empáticas, ya que tienden a centrarse en sus propias necesidades y deseos, ignorando los sentimientos y perspectivas de los demás.

    2️⃣ Conflictos interpersonales: Un ego sobredimensionado puede dar lugar a conflictos y confrontaciones innecesarios, ya que las personas pueden ser más propensas a defender su propio punto de vista sin considerar otras opiniones.

    3️⃣ Fracaso en aprender: Aquellas personas con un ego demasiado grande pueden ser reacias a admitir errores o aprender de ellos, lo que limita su crecimiento personal y profesional.

    4️⃣ Aislamiento social: Un ego incontrolado puede alejar a las personas de las personas que los rodean, ya que pueden parecer arrogantes o insensibles, dificultando la construcción de relaciones significativas.

    5️⃣ Riesgo de toma de decisiones equivocadas: Un ego inflado a menudo conduce a la toma de decisiones impulsivas y poco razonadas, ya que las personas pueden creer que siempre tienen la razón.

    6️⃣ Ausencia de la capacidad de escuchar: el ego es un gran enemigo personal que siempre quiere ganar, escuchar supone asumir que podemos equivocarnos, y esto al ego no le gusta, con lo que intentará no escuchar para seguir teniendo la razón, o al menos, su razón.

    Como siempre, la clave está en el equilibro.

  • ¿Coach o mentor?, ¿qué diferencias hay entre ambos?

    El coaching y la mentoría son dos enfoques diferentes para el desarrollo personal y profesional. Aunque ambos implican ayudar a alguien a alcanzar sus metas y desarrollarse, tienen diferencias clave en términos de enfoque, estructura y relación entre el coach o mentor y la persona que busca orientación.

    A continuación te cuento algunas de las diferencias:

    1. Enfoque:
      • El coaching se centra en el presente y el futuro. Los coaches trabajan con los clientes para ayudarlos a identificar y alcanzar sus objetivos personales o profesionales, mejorar sus habilidades y desempeño, y superar obstáculos. El coaching a menudo se basa en preguntas poderosas, reflexión y la creencia de que los clientes tienen las respuestas en su interior.
    2. Relación:
      • La relación entre el coach y el cliente es más neutral y centrada en el cliente. El coach no necesita tener experiencia directa en el campo del cliente y no proporciona soluciones o consejos directos. En su lugar, el coach ayuda al cliente a explorar sus propias opciones y a tomar decisiones informadas.
    3. Objetivos:
      • Los objetivos del coaching a menudo se centran en el crecimiento personal, el desarrollo de habilidades y la mejora del desempeño en un área específica. Los coachees pueden estar buscando una transformación personal o profesional.
    4. Duración y estructura:
      • Las sesiones de coaching pueden ser a corto plazo o a largo plazo, dependiendo de las necesidades del cliente. La estructura y la frecuencia de las sesiones se adaptan a las metas individuales.

    El coaching y la mentoría son dos enfoques diferentes para el desarrollo personal y profesional. Aunque ambos implican ayudar a alguien a alcanzar sus metas y desarrollarse, tienen diferencias clave en términos de enfoque, estructura y relación entre el coach o mentor y la persona que busca orientación. Aquí tienes una descripción de las diferencias principales:

    1. Enfoque:
      • La mentoría se enfoca en el desarrollo a largo plazo y en la transferencia de conocimientos y experiencia de una persona más experimentada (el mentor) a una menos experimentada (el mentee). El mentor guía al mentee en su crecimiento profesional y personal, compartiendo su sabiduría, brindando consejos y ayudando a establecer conexiones en la industria.
    2. Relación:
      • En una relación de mentoría, existe una relación más asimétrica, donde el mentor generalmente tiene más experiencia y conocimiento en el área de interés del mentee. El mentor proporciona orientación, comparte experiencias y aconseja al mentee de acuerdo con su propia experiencia.
    3. Objetivos:
      • Los objetivos de la mentoría son típicamente más específicos y relacionados con la carrera o la industria. El mentee busca el conocimiento y la guía del mentor para avanzar en su trayectoria profesional.
    4. Duración y estructura:
      • La mentoría tiende a ser una relación continua a largo plazo, que puede durar años. Las interacciones pueden ser menos estructuradas y más informales que las sesiones de coaching.

    En resumen, mientras que el coaching se centra en el desarrollo personal y profesional en el presente y el futuro, la mentoría implica una relación más asimétrica y a menudo se enfoca en transmitir conocimientos y experiencia a lo largo del tiempo. Ambos enfoques son valiosos y pueden ser utilizados según las necesidades individuales y los objetivos de desarrollo.

    Contar con un coach, o un mentor, puede ser muy positivo, eso sí, deber ser profesional de lo que hace, si cuentas con un buen aliado, o aliada, a tu lado, tu camino hace el éxito será algo más sencillo.

  • Desaprender, el primer paso para crecer

    Las creencias limitantes son ideas o pensamientos negativos y restrictivos que una persona tiene sobre sí misma, sus habilidades, su entorno o su futuro. Estas creencias pueden obstaculizar el crecimiento personal, la confianza y el éxito. La Programación Neurolingüística (PNL) ofrece técnicas para identificar y cambiar estas creencias limitantes.

    Aquí puedes encontrar algunas estrategias de PNL para abordar las creencias limitantes:

    1. Identificación de Creencias Limitantes: Reconoce las creencias que te limitan. Estas creencias a menudo se expresan como declaraciones negativas sobre tus capacidades («No soy lo suficientemente bueno») o sobre lo que es posible («Nunca podré hacer eso»).
    2. Cuestiona la Evidencia: Cuestiona la base de tus creencias limitantes. ¿Hay pruebas reales de que estas creencias sean verdaderas o son solo suposiciones infundadas?
    3. Cambio de Lenguaje Interno: Presta atención a tus pensamientos internos y cómo te hablas a ti mismo. Reemplaza las declaraciones negativas con afirmaciones positivas y alentadoras.
    4. Modelado de Éxito: Encuentra ejemplos de personas que hayan superado situaciones similares o hayan logrado lo que tú consideras imposible. Utiliza estos ejemplos como inspiración.
    5. Visualización Positiva: Utiliza técnicas de visualización para imaginarte superando obstáculos y logrando tus objetivos. Visualiza el éxito y la sensación de logro.
    6. Anclaje de Recursos: Recuerda momentos en tu vida en los que te sentiste competente, seguro y exitoso. Utiliza esos momentos para anclar emociones y estados positivos.
    7. Refutación de Creencias: Desafía activamente tus creencias limitantes. Pregunta: «¿Qué evidencia tengo en contra de esta creencia?» o «¿Cómo sería si esta creencia no fuera cierta?»
    8. Reencuadre: Reencuadra tus pensamientos negativos en perspectivas más positivas. Enfoca los aspectos positivos y las oportunidades en lugar de los obstáculos.
    9. Aflicción Emocional: Identifica la emoción negativa asociada con la creencia limitante. Al comprender cómo te hace sentir, puedes abordarla de manera más efectiva.
    10. Reemplazo Gradual: Cambia tus creencias limitantes gradualmente. Introduce nuevos pensamientos y perspectivas en tu mente y permíteles ganar fuerza con el tiempo.
    11. Habla en Presente Positivo: Formula tus objetivos y afirmaciones en un lenguaje positivo y en tiempo presente, como si ya hubieran sido logrados.
    12. Apoyo Externo: Busca el apoyo de un coach, mentor o terapeuta que esté familiarizado con la PNL para ayudarte a identificar y cambiar tus creencias limitantes.

    Recuerda que cambiar creencias limitantes requiere práctica y paciencia. La PNL proporciona herramientas efectivas para reprogramar tus patrones de pensamiento y superar los obstáculos autoimpuestos en tu camino hacia el crecimiento y el éxito.

  • Las prioridades del CEO en el contexto actual

    Las prioridades del CEO de una compañía, en el contexto actual de crisis económica, son diferentes a las prioridades de hace algunos años, obviamente estar en un contexto de decrecimiento económico, el cual además es nuevo para la gran mayoría de las empresas y su entorno, hace que el punto de vista, y la necesidad de adaptarse a gran velocidad, hayan evolucionado sobre lo que ocurría hace algunos años.

    Desde mi punto de vista, y debido al contexto actual, las prioridades de un CEO son entre otras:

    1.- Reestructuración: para adecuarse a la actual situación y garantizar la continuidad de la empresa. Esta posiblemente sea una de las acciones más temidas en estos momentos en cualquier empresa, sin embargo se ha de acometer en caso de necesidad para adecuar la realidad desde el punto de vista de negocio de la empresa, a la realidad financiera de la misma (y por descontado queda decir que esto puede ser en positivo o negativo, no solo hay que saber decrecer, también hay que saber volver a crecer)

    2.- Rapidez: en la toma de decisiones, no son momentos para tener dudas, no son momentos para pensarse demasiado las decisiones, no son momentos para los miedos, para bien o para mal el contexto nos obliga a adaptarnos a el a la velocidad de la luz, por poner un ejemplo, hace un tiempo los presupuestos se realizaban de forma anual y se revisaban de forma semestral, en este contexto se realiza de forma mensual y se revisa semanalmente

    3.- Atraer y retener nuevos consumidores: si bien es cierto que en este contexto plantearse un crecimiento de la cifra de ingresos de cualquier compañía puede ser complejo, no menos cierto es que las empresas, y las personas que las integran, deben ser capaces de modificar su público objetivo, de forma que sean capaces de atraer y retener nuevos clientes para paliar en la medida de lo posible la perdida de los actuales, o la perdida de cifra de negocio de los mismos

    4.- Innovar y crear nuevos productos y servicios: alineado con el punto 3, aquí está una de las claves. Hay que saber adaptarse a las necesidades de los nuevos consumidores y clientes, tanto en el producto, como en el servicio, como en la forma de llegar a los mismos. Los hábitos de consumo han cambiado, y aquellas organizaciones que no se den cuenta de ello, están condenadas a la extinción

    5.- Mejorar las eficiencias del negocio: en muchas ocasiones el decremento de ingresos obliga al CEO a realizar reducción de costes, en todos los epígrafes de la cuenta de explotación, sin embargo es posible que el nivel de actividad de la empresa no se vea reducido en la misma proporción que la cifra de negocio, esto obliga a pensar de forma diferente, a romper con los esquemas pasados y por supuesto a mejorar las eficiencias del negocio

    6.- Mantener la confianza y credibilidad frente a su equipo: lógicamente al CEO le corresponde tomar ciertas decisiones, las cuales pueden ser complejas y dolorosas, sin embargo, y sobre todo a partir de ahí, el no puede conseguir la continuidad de la empresa solo, necesita a todo su equipo, tanto de responsables como de colaboradores, y es aquí donde tiene una labor clave, una labor de mantener la ilusión, la confianza y la credibilidad frente a los suyos. En este momento, la gestión de personas y de talento, es fundamental para la continuidad de las organizaciones

    Por descontado queda decir que hay muchas otras cosas importantes en las que un CEO debe centrarse, sin embargo muchas son consecuencias de las mencionadas en los 6 puntos anteriores.

    Un saludo y hasta el próximo post.

    Luis.

  • ¿Qué poderes debe tener un buen lider?

    Seguramente todos hemos asistido a algún seminario donde alguien nos cuenta cuales son las características del liderazgo actual, casi seguro que todos hemos oído hablar del líder 1.0 y del líder 2.0, es también muy probable que en muchas organizaciones se trate de definir y avanzar sobre algún estilo de liderazgo común a todos los miembros de la organización.

    Hasta aquí no hay mucho más que añadir, sin embargo el otro día asistí a una charla impartida por Jorge Valdano, charla donde definía, desde su punto de vista, los 10 «poderes» que tiene que saber gestionar un líder, y dichos «poderes» son los siguientes:

    1.- Credibilidad: es muy importante que el líder tenga credibilidad sobre el equipo, en caso de no tenerla nadie le seguirá, si de lo que dice a lo que hace hay un trecho importante, al final esto hace que sus equipos se alejen poco a poco de el

    2.- Pasión: el líder debe sentir pasión por lo que hace, y debe ser capaz de transmitir esta pasión a su equipo. Un equipo sin pasión es un equipo condenado a la extinción

    3.- Esperanza: debe ser capaz de transmitirla cuando el resto del equipo ve todo de forma negativa, o no es capaz de ver el potencial de lo que tiene delante, o simplemente cuando el equipo a perdido la capacidad de imaginar algo mejor

    4.- Estilo: hay que ser fiel a un estilo, que tu equipo lo conozca y respetarlo. Esto no quiere decir que no podamos evolucionar en nuestras ideas, sin embargo no podemos ser «veletas», o no podemos dejarnos vender al mejor postor

    5.- Palabra: esto está muy alineado con la confianza, cuando una persona dice algo debe respetarlo salvo causa de fuerza mayor, y esto al final se refleja en la confianza de los compañeros, y por consiguiente del equipo

    6.- Curiosidad: necesaria para innovar, para ser capaz de ver lo que otros no ven, para imaginar, …

    7.- Talento: y el talento no solo es la formación recibida, no es solo la experiencia acumulada, talento también es la actitud y la aptitud, el talento también es la capacidad para extraer lo mejor de cada miembro del equipo, la capacidad de implicarlos en un proyecto, en una idea, …

    8.- Equipo: un líder sin equipo no es nada ni nadie, aquí poco más hay que añadir

    9.- Humildad: para compartir los éxitos con sus colaboradores, para hacerlos visibles en esos momentos, para que se consideren importantes. Un líder debe ser capaz de rodearse de un equipo de profesionales que sea mejor que el, que le superen en muchas competencias, de modo que la suma de todos los talentos haga que el equipo tenga un gran potencial, en este sentido la misión del líder es marcar el camino, la guía a seguir

    10.- Éxito: debe saber celebrarlo, hacerlo público, que sus colaboradores sean conscientes de lo que van consiguiendo, y por supuesto debe hacerlo con su equipo

    Posiblemente en estas palabras no hay nada nuevo, he tratado de aunar en una pequeña reflexión las palabras de Valdano con lo que he ido aprendiendo a lo largo de los años.

    Simplemente quería compartir con vosotros esta reflexión.

    Un saludo y hasta el próximo post.

    Luis.

  • ¿Indignados?, ¿quién tiene más razón para estarlo?

    Queridos amigos, se que este post puede levantar alguna ampolla, incluso que habrá gente que lo leerá y no estará de acuerdo, o sí, con el, pero no deja de ser, no solo lo que pienso, sino lo que pensamos muchas personas, pero que quizá porque en muchas ocasiones ciertas cosas nos cuesta decirlas, no se está poniendo lo suficiente sobre la mesa.

    El movimiento 15M comienza como algo reivindicativo  apoyado por miles de personas a nivel nacional, con lo que como poco merece ser escuchado, ya que creo que es la primera vez en muchos años que se produce un fenómeno social de estas características. Es obvio que la situación económica, social, política, …, es muy complicada, y que todo ha cambiado, y que ya era hora de que saliéramos a la calle a decir algo, seguramente incluso hemos tardado demasiado en manifestarnos.

    En este punto es importante poner sobre la mesa que este no es solo un movimiento juvenil, es un movimiento social, lo cual le hace tener mucho más peso y fuerza.

    Pero el tiempo de la reivindicación inicial ya ha pasado, y ahora es tiempo de organizarse si se quiere conseguir algo más, un movimiento que no está liderado por nadie al final carece de organización, de rumbo, de objetivos concretos por los que luchar, …, y comienza a albergar entre sus filas personas que hacen que una gran parte de la sociedad acabe en contra de lo que inicialmente puede ser apoyado de forma masiva, ya que se comienza a incurrir en abusos, en ilegalidades, en incoherencias entre lo que se dice y lo que se hace. La legislación es igual para todos, y en muchos lugares de España los integrantes del movimiento 15M se saltan la ley «a la torera», y esto la sociedad acabará por no consentirlo, mejor dicho, acabaremos por no consentirlo, porque si esto sigue así ¿quién estará indignado con quien?, ¿porqué tenemos que consentir que un grupo de personas hagan con la ley lo que quieren?, ¿qué no se respete nada?, …, tenemos que protestar sí, pero dentro de los límites legales, ya que en caso contrario se acaba haciendo lo mismo contra lo que se protesta, lo cual hace que todos seamos iguales.

    Si nadie lidera en ningún momento el movimiento, ¿quién pondrá orden y concierto?, ¿quién decidirá qué hacer y cuando?, ¿hasta cuando el movimiento podrá funcionar de forma anárquica?, ¿será un movimiento realmente escuchado o se diluirá en unos meses?, …, desde mi humilde opinión si el movimiento no se organiza de forma correcta ocurrirán dos cosas:

    1º.- La sociedad acabaremos por ponernos en contra por no respetar una gran parte de las leyes los integrantes del movimiento

    2º.- Tras las elecciones generales, si nadie lidera esto, el movimiento se diluirá y acabará siendo un recuerdo

    Espero no haber molestado a nadie con estas líneas, ya que no es la pretensión, sino poner sobre la mesa, y alguna conciencia, un debate que seguramente es incómodo, pero que no podemos obviar que está ahí.

    Un saludo a todos y hasta el próximo post.

  • Competitividad de las empresas VII – La Dirección General

    Siguiendo con esta serie de reflexiones sobre los distintos perfiles que componen el cuadro directivo de una empresa, ahora le toca al turno al director general.

    Desde mi humilde opinión, la función principal de un director general se resume en dos aspectos fundamentales (por aquello de hacerlo simple):

    1. Definir el rumbo hacia donde debe ir la empresa, siendo capaz de dar coherencia de forma transversal a las diferentes áreas que la componen, así como a los proyectos que se desplieguen
    2. Estar al servicio de todos y cada uno de los empleados para hacer más sencilla la consecución de los objetivos de los mismos, y por consiguiente, los objetivos de la empresa. Creo que el director general es el mayor área de servicios de la empresa
    Es cierto que ahora las cosas son diferentes, nos toca lidiar con tiempos difíciles, tiempos en los que no es que nos hayan cambiado las reglas del juego, lo que ha cambiado es el juego, y ahora toca adaptarnos a la nueva situación o morir. En esta época tan diferente que nos toca vivir, creo que el director general está obligado a hacer algo más, los puntos anteriores son importantes, vitales diría yo, pero no suficientes. En estos tiempos también toca:
    1. Estar donde está el negocio, viviéndolo de primera mano, para poder tomar decisiones de hacia donde debe virar la empresa, y no porque se lo cuenten, sino porque lo experimente
    2. Tener, hoy más que nunca un equipo directivo sólido, que de verdad sea un equipo. ¿Por qué?, porque considero que al estar el director general donde esta el negocio para impulsar cambios como punta de lanza, dejará de algún modo de velar por la coherencia, y ahora más que nunca su equipo directivo deberá darle respaldo para asegurar dicha coherencia
    3. Salir de su zona de confort
    4. Alinearse más que nunca con la dirección financiera, marcando políticas que aseguren la liquidez y la rentabilidad de la empresa. Hace poco tuve la oportunidad de leer una reflexión que me pareció muy válida en este sentido, decía algo así: «una empresa puede estar en pérdidas dos años, pero no puede estar dos meses sin liquidez»
    5. Re inventarse y re inventar lo que le rodea, siendo impulsor del cambio. No conseguiremos resultados diferentes haciendo lo mismo de siempre
    En definitiva, es el máximo responsable de los resultados de la compañía, y por ello debe ser ejemplo y referente para sus colaboradores. Su actitud marcará la actitud del equipo, y esto hoy en día puede marcar la diferencia, o al menos una de ellas.
    Esta claro que esta, como el resto de las áreas que he mencionado en los diferentes post, hacen muchas más cosas, esto no deja de ser un resumen, o mejor dicho, una reflexión abierta por si puede servir a alguien de interés.
    Un saludo y hasta el próximo post.
    Luis.
  • Competitividad de las empresas VI – La dirección comercial

    Si con competitividad de las empresas V – La dirección financiera habíamos topado con la iglesia, aquí lo hacemos con la Santísima Trinidad.

    En estos tiempos que corren actualmente, y junto a la dirección financiera la cual debe hacer ahora mismo ingeniería numérica para dar forma a los datos, este es uno de los puestos, sino el más, complicado y conflictivo de las empresas. Cuando las empresas estamos bajando nuestras cifras de ingresos debido a la crisis, y por consiguiente estamos vendiendo menos, y por consiguiente nuestros canales comerciales están percibiendo retribuciones menores, con el riesgo que ello conlleva, el director comercial es el encargado de tratar de:

    • Diseñar soluciones creativas que nos hagan salir de esta situación incrementando los ingresos, y digo bien, incrementando los ingresos (no solo debemos pensar en reducir gastos, esto es muy peligroso y tiene fin)
    • Definir estrategias claras de diversificación, tratando de enfocar productos, público, …, que queremos trabajar
    • Mantener un difícil equilibrio en el ratio de gasto por ingreso destinado a las comisiones comerciales, teniendo en cuenta que debemos ser capaces de «asegurar» una retribución mínima a nuestros canales comerciales, pero eso si ajustándolo a los ingresos de la compañía
    • Tomar decisiones complicadas para las cuales, en muchas ocasiones, las compañías no estamos preparadas, o no lo hemos realizado de forma previa. Debemos plantearnos si las formas históricas de trabajar son válidas o deben ser modificadas, en cuyo caso nos enfrentamos a cambios de modelo estructural, y esto siempre es complicado y da un cierto vértigo
    • Pensar más en el conjunto de la empresa, y seguramente en muchos casos en la supervivencia de la misma, que en los egos personales o los silos organizativos, lo que es lo mismo que las parcelas de poder
    • Negociar, negociar y negociar con otros departamentos para alinearse con ellos y trabajar de forma conjunta. Debemos ser conscientes de que en momentos difíciles a otros nos toca hacer grandes esfuerzos en pro de conservar la red y tratar, poco a poco, de recuperar nuestros niveles de ingresos previos
    • Seleccionar de forma clara y contundente a quien se le quiere vender y a quien no, así como con que tipología de vendedores se quiere contar. Si bien es cierto que todos debemos hacer esfuerzos para invertir en nuestros canales comerciales, igual de cierto es que debemos saber elegir con que profesionales comerciales debemos, y queremos, contar y con cuales no. Ahora más que nunca debemos ser selectivos, nos jugamos mucho, demasiado para no ser contundentes
    • Modelar la tipología de venta para no incrementar los impagos, en estos tiempos todos sabemos que este es uno de los mayores problemas, junto a la liquidez de tesorería o la dependencia de financiación externa, a los que las compañías nos enfrentamos
    En definitiva, ahora mismo este es un puesto muy complicado, siempre lo es, pero ahora más que nunca.
    La creatividad, impulso de cambio, capacidad de motivación y alineación con la organización de este perfil puede ser definitivo a la hora de salir de la crisis y hacer que una compañía crezca o se hunda.
    Un saludo y hasta el próximo post.
    Luis González.
  • Competitividad de las empresas V – La Dirección Financiera

    Con la iglesia hemos topado, le toca el turno a la dirección financiera, la cual es catalogada en muchas organizaciones como un área oscura, agorera, carente de ilusión, ¿pero es todo como parece?.

    Desde mi punto de vista tenemos dos tipos de direcciones financieras:

    1.- La dirección financiera de la que debemos huir y tener mucho cuidado de la misma. ¿Cómo la identificamos?, hay un síntoma muy claro que nos identifica este tipo de direcciones financieras, no ven más allá de la Excel de 4000 * 4000, para estas personas todo son números, y todo aquello que no entra en la lógica de los números no existe, pero incluso llegan a más, no solo no existe, sino que además es despreciable.

    Este tipo de personas viven fuera de la realidad, no son capaces de imaginar nada que no entre en la lógica del número, y lo peor de todo es que destruyen la ilusión y las ideas de los demás, salvo que la fórmula de Excel de 4000 * 4000 admita la idea o el proyecto. Su empatía con el resto de las áreas de la organización es nula.

    Finalmente son personas que cuando los resultados no acompañan no son felices, y tratan de contagiar su infelicidad a los demás, ya que su capacidad de imaginar algo mejor es imposible.

    2.- La dirección financiera que ha superado la Excel de 4000 * 4000. Esta persona es indispensable en la organización, y la dirección general debe tratar de tener lo más cerca posible a esta persona. Tiene una gran capacidad de crítica constructiva, su visión, desde el número, le permite poner coherencia a las ideas y proyectos de los demás, es capaz de sumar 1,5 en lugar de 1, su intervención es vital, ya que desde la ilusión de una situación mejor, ayudará a sus compañeros a poner en valor, y sobre todo en valor financiero, las ideas o proyectos.

    Para llegar a este nivel, el cual no es alcanzado por muchas direcciones financieras, hay que superar muchas barreras mentales, pero aquel que lo alcanza se convierte en una pieza clave y vital en su organización. Yo tengo la suerte de tener alguien así a mi lado, y desde luego es una fortuna poder contar con alguien así en tu equipo.

    Estas personas son capaces de transmitir ilusión, y son respetadas por sus compañeros, siendo incluso solicitadas en equipos de trabajo muy transversales por su visión general y su punto de vista crítico – constructivo.

    Un saludos a todos y hasta el siguiente post.

    Luis.

  • Competitividad de la empresas IV – La responsabilidad de los directivos

    Los tiempos en los que nos movemos son muy similares a un pantano lleno de arenas movedizas y aguas fangosas. Cada vez la competitividad de las empresas, y sus directivos, es superior. Quizá la pregunta obligatoria llegados a este punto es, ¿en qué medida los directivos somos responsables de la actual situación en la que se encuentra inmerso el tejido empresarial español?.

    Vivimos en una sociedad en la que todo pasa muy deprisa, las empresas, y las personas que las componemos, nos hemos vuelto auténticos «tiburones», hemos entrado en la dinámica del todo vale, y cuando alguien no está a la altura de forma constante, olvidamos con gran facilidad el pasado de ese profesional, sus aportaciones, su capacidad, …, y devoramos literalmente a la persona para ocupar su puesto, su ámbito de poder, sus competencias, para desacreditar al profesional, y hasta en ocasiones, a la persona.

    ¿No será que tenemos habitualmente en las empresas un conjunto de directivos cobardes?, y lo planteo desde este prisma porque considero que en todas las empresas existe ese modelo de directivo que siempre tiene miedo y trata de proteger su área, su ámbito de actuación, su reducto de poder individual, en definitiva, trata de hacerse imprescindible frente a sus responsables, colegas y colaboradores, suponiendo un freno importante, tanto para la organización como para su área.

    Por otro lado tenemos el modelo de directivo que no quiere cambiar, y lo encubre, disfrazado entre sonrisas, con toda clase de dificultades y trabas. Ese modelo de directivo que sabe que el cambio supone descubrir nuevos modelos de hacer las cosas, supone poner de manifiesto, y en valor, a nuevas ideas y personas, y que de algún modo considera que de ser esto así alguien se puede cuestionar su liderazgo, su visión, su capacidad de sumar valor.

    Tenemos también en las empresas de forma regular unas constantes luchas de poder entre las diferentes áreas que componen la empresa, y no hablo solo de las clásicas áreas jerárquicas, hablo de las nuevas áreas funcionales, de las nuevas áreas de gestión orientadas a procesos, en definitiva de cualquier área que trabaje de forma transversal, otro problema a sumar.

    Y para finalizar, aunque obviamente esto es simplista ya que se podrían poner muchos otros ejemplos, tenemos la dependencia obligatoria de aquellas áreas de poder de la empresa, de las áreas que representan de algún modo el core o el motor de la misma, hablo de comercial en una empresa orientada a las ventas, de producción en el caso de una fábrica, …, ¿hasta cuando las organizaciones admitiremos estar rehenes de sus caprichos por la posición de poder que ocupan dentro de la organización?, ¿hasta cuando permitiremos la proliferación de esos silos organizativos?.

    Desde mi punto de vista, los directivos tenemos una gran responsabilidad sobre lo que está ocurriendo en nuestras empresas, y esa responsabilidad va más allá de las decisiones que tomamos en nuestro desempeño diario y de los resultados de las mismas, tenemos que cambiar el chip y perder el miedo a las nuevas ideas, perder al miedo a sentirnos menos importantes en la organización, perder el miedo a trabajar con el concepto prueba – error o el concepto «cuaderno de anillas», en definitiva, nos debemos a los colaboradores y los accionistas de la empresa, y por ellos principalmente debemos pensar en lo mejor para la organización, lo cual no tiene porque ser siempre, al menos a corto plazo, lo mejor para nosotros.

    Un saludo y hasta pronto.

    Luis González.