¿Son los medios un reflejo de la sociedad?

La verdad es que me resisto mucho a pensar que así es, sin embargo las muestras que continuamente podemos observar, especialmente en el medio televisión, apuntan a que así es.

Recientemente hemos presenciado el cierre de CNN+, uno de los dos canales de televisión dedicados exclusivamente a la información, ahora ya solo nos queda el canal 24 h de RTVE. En su lugar tenemos la oportunidad de disfrutar, un poco más, de una emisión 24 h del programa «Gran Hermano», cada uno que saque sus propias conclusiones.

Con un gran estupor observo como cada vez más la parrilla televisiva se ve invadida por programas de cotilleo, programas dedicados a la farándula, los alparceos de esquina, las broncas televisivas, la pérdida absoluta de valores sociales y morales, etc, pero lo cierto es que si se emite es porque alguien lo sigue.

Debo reconocer que me da pena, y una cierta verguenza, pensar que esta es la sociedad en la que hemos elegido vivir, que esta es la sociedad que nos merecemos, que esta es la sociedad que queremos, lo siento pero no me resisto.

Digamos basta, no sigamos estos programas como corderos, es más fácil llenarnos con este tipo de programación, por llamarla de algún modo, que tenernos pensando sobre las miserias que estamos atravesando.

Espero que esta reflexión esta secundada por muchos de vosotros, y que realmente los medios no sean un reflejo de la actual sociedad española.

Un saludo,

Luis.

Competitividad de las empresas

Ayer asistí a la I convención de directivos de Aragón organizada por ADEA, y dentro del programa se incluía la participación de Manuel Pizarro.

Lo cierto es que su tiempo fue breve pero muy intenso, no había tenido hasta la fecha la oportunidad de verlo «actuar en directo», pero desde luego debo deciros que no me defraudo. Su capacidad de ser claro, concreto y conciso me sorprendieron de forma muy grata. Desde luego no fue una intervención vacía, en pocos minutos fue capaz de tocar puntos muy importantes, pero quizá me quedo con algo de lo que dijo, y no cito palabras textuales, únicamente las ideas:

«Las empresas debemos huir de la mediocridad, y debemos penalizar a los que lo han hecho mal para poder premiar a los que lo han hecho bien».

Esto que parece algo obvio, creo que no lo es, y además considero que debe ayudarnos a una reflexión interna y profunda. En multitud de ocasiones nuestra falta de capacidad de decisiones en momentos clave, perjudica, y mucho, a los resultados de la organización. A veces confundimos los hechos con las personas, y como directivos debemos ser duros con los hechos y amables con las personas, pero desde luego lo segundo no puede condicionar lo primero.

Algunas de las ideas importante que quedaron sobre la mesa estaban enfocadas en la misma línea:

  • El tiempo de las empresas que no evolucionan ha pasado. Lo que en el pasado nos funciono, en estos tiempos de recesión y de interactuación global, no funciona. Las empresas que o evolucionen lo van a pasar muy mal ya que la falta de iniciativa para modificar actuaciones pasadas, nos condena y penaliza el futuro de la organización.
  • El valor añadido, la marca y las opciones de crecimiento las dan las personas.

Y permitirme una última reflexión que me pareció muy interesante:

«El EXITO no es fruto de la casualidad, sino fruto de un trabajo planificado».

Desde Master.D estuvimos allí y queremos felicitar públicamente a la organización del evento.

Un saludo,
Luis González

Orgullo de pertenencia

Hace ya unos meses que en Master.D conseguimos superar los 400 puntos en la valoración EFQM, la verdad es que en ese momento solo se celebra el esfuerzo que toda una organización debe hacer para lograr dicha meta, pero reconozco que es difícil valorar lo que eso supone en ese momento.

Son muchos meses, por no decir años, de trabajar pensando en términos de calidad y procesos, son muchas las desilusiones de los compañeros de los departamentos de calidad, son muchas las reuniones de concienciación, y realmente todo esto para que …

Pues la verdad es que el esfuerzo merece la pena, y lo merece mucho. Hace unos días se celebro en Zaragoza el Foro de Empresa, en el que entre otras actividades, se premia a todas aquellas empresas que superan dicha evaluación y consiguen entrar en el llamado «Club 400».

Nuestro director general de grupo recibió el premio en nombre de todo Master.D, y os puedo asegurar que ese momento es mágico, por mi parte la sensación fue de orgullo de pertenecer a Master.D, y conseguir esto no es sencillo.

Por supuesto todo esto es gracias a toda la organización, pero sobre todo gracias a aquellas personas que constantemente nos están recordando como debemos trabajar en términos de calidad y procesos.

Ahora ya estamos trabajando para ampliar este galardón y poder incorporarnos al «Club 500».

Os mantendré informados de las evoluciones.

Un saludo y hasta el siguiente post.

Cómo hacer negocios en China: Parte I

Son muchas las empresas que, en un momento u otro de su vida, plantean una expansión a nivel internacional, y llegados a este punto, son muchas las que consideran que uno de los países objetivo de dicha expansión es China.

Hablar de que el mercado chino esta lleno de oportunidades, no es decir nada nuevo, hablar de que la economía china es una de las de mayor crecimiento en la actualidad tampoco, hablar de que ir, ó mejor dicho, estar en China tiene sus riesgos, tampoco lo es.

Llegados a este punto me gustaría compartir con vosotros los diferentes estados que una empresa, y lógicamente las personas que la integran, pasan en este proceso de expansión internacional cuando hablamos de China.

Primer sentimiento: chino-filia

Cuando uno llega por primera vez a China siente una gran emoción, se muestra ante ti un mundo lleno de oportunidades profesionales, en realidad hasta cuesta creer que pueda ser así, y con muchos matices es cierto que lo es. Como es lógico, hay que decir que resulta vital quien y como te muestran China, en este punto hay que tener mucho cuidado con los «tiburones» que nos llenan la cabeza de falsas promesas con el único objetivo de embolsarse unos yuanes y hacernos perder el tiempo y desgastar nuestra ilusión, lo cual es muy importante y comentaremos en futuras ediciones de «Cómo hacer negocios en China».

Pero en cualquier caso, es cierto que es un mercado con un gran potencial y donde se pueden hacer grandes cosas, eso sí, hay que tener claro que el proceso de implantación de una empresa en China es muy tedioso y se extiende mucho en el tiempo, cosa que también comentaremos porque es muy importante que una empresa tenga claro donde se está metiendo.

Segundo sentimiento: chino-fobia

Como os digo implantarnos en China es complejo, cosa que se descubre poco a poco, y como del amor al odio hay solo un paso, tras la gran emoción de descubrir la inmensidad de oportunidades del mercado chino, pasamos a la desesperación por la lentitud y la gran diferencia en el modo de trabajar.

Es importante decir que China es lo más cercano a otro planeta, y no me entendáis mal, no es un comentario peyorativo, simplemente debemos tener en cuenta que el choque cultural entre China, y las culturas y mercados occidentales, es muy grande. A esto debemos sumar que el idioma supone una gran barrera, lo cual implica que siempre debes ir acompañado de un traductor a la hora de hacer negocios, y el que lo ha probado entenderá cuando digo que no tienes seguridad de que lo que tú dices y el traductor, o lo que te dicen y a ti el traductor, sea lo mismo. En múltiples ocasiones hablas 30 segundos, el traductor comienza a hablar, se inicia entre ellos una discusión y, 2 ó 3 ó 4 minutos después el traductor te dice, ya puedes continuar, imaginar la cara que se te queda cuando piensas, es imposible que mi comentario se extienda tanto en el tiempo, ¿nadie me va a contar que ha pasado?.

Tercer sentimiento: chino-realismo

Si estáis en este nivel, enhorabuena, ahora comenzáis a estar de verdad cerca el éxito de vuestra expansión a China, es muy difícil triunfar en China sin llegar a este estado. En este punto ya han pasado unos cuantos meses, ya comienzas a darte cuenta que de lo que te dicen, te prometen, te enseñan, te …, a la realidad hay una brecha, y es entonces, y solo entonces, cuando puedes comenzar a dimensionar el mercado y tu éxito en el mismo.

Dicho todo esto, personalmente debo confesar que estar en China supone una experiencia muy gratificante, tanto a nivel profesional como personal. Desde luego tiene todo un mercado por descubrir, como en todos los sitios hay gente de todo tipo, pero cuando superas la barrera cultural, te das cuenta que no puedes luchar contra muchos años de historia y 1,3 millones de chinos, comienzas a relajarte y a disfrutar.

Son un pueblo francamente interesante.

Un saludo y hasta  «Cómo hacer negocios en China: Parte II»

El comienzo de un blog: despedida a un amigo

La verdad es que llevo mucho tiempo pensando en comenzar a escribir en un blog, pero no menos cierto, es que hasta la fecha no había encontrado ese tema que me diera la «inspiración» necesaria como para comenzar. Decidir como y porque empezar tu propio blog puede ser una tarea muy sencilla o muy complicada.

Desgraciadamente ahora he encontrado el momento y la «inspiración» necesaria para comenzar. Ayer fue un día triste para mí, ayer asistí al funeral de un amigo, pero no uno de esos que se llaman amigos sin más, no, hablo de uno de esos amigos en mayúsculas, una de esas personas que de un modo u otro tienes el privilegio de conocer en este largo camino que es la vida, y que sin duda te marcan para siempre.

He tenido la fortuna de compartir muchos momentos con mi amigo, he tenido la fortuna de trabajar con el durante varios años, y durante todo este tiempo me ha demostrado su humildad, me ha demostrado ser una de esas personas que se preocupan más de los demás que de sí mismos, me ha demostrado ser una gran persona.

Ahora solo nos queda su recuerdo, el recuerdo de todos esos momentos compartidos y que jamas olvidaremos, el siempre estará presente entre nosotros, pues de el hemos aprendido mucho, hemos crecido con el, le debemos una parte de lo que somos. Estas líneas son mi último homenaje, han quedado muchas cosas por decir, muchas cosas que ya no podrán ser dichas.

Adios querido amigo, adios Manu.